Alrededor de un 2-3% de la población general puede sufrir hipocondría, según el Hospital Clínic de Barcelona, y la cantante Aitana pertenece a este grupo. Aunque dicho término se utiliza muy a la ligera, realmente se trata de un trastorno de ansiedad por enfermedad que "se detecta y diagnostica menos que otros trastornos mentales, lo que hace que quien lo tiene pocas veces reciba un tratamiento especializado".
"Sí, soy hipocondriaca, pero nivel extremo", ha confesado la cantante en una entrevista de televisión. Si bien a día de hoy se lo está tratando, no hace mucho tiempo que descubrió que lo padecía ya que "no era consciente, porque nunca lo había exteriorizado, siempre lo había pensado yo y ya está". Su ansiedad era de tal magnitud, que incluso estando de vacaciones con su familia ella pensaba "bueno, pues ya está, esta es mi última cena con mi familia".
Preocuparse por la posibilidad de padecer x enfermedad es algo normal, sin embargo, cuando esta preocupación se acentúa durante mucho tiempo hasta el punto de causar dificultades importantes en el día a día es un verdadero problema. "Es el temor constante de tener una enfermedad grave, aun cuando los médicos le han dicho que no es así", define la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
El signo que comparten todas aquellas personas hipocondriacas es la convicción de que padecen una enfermedad grave a partir de la interpretación que ellos mismos han hecho de sus sensaciones corporales y otros síntomas como lunares, tos, heridas, latidos del corazón...
Más allá de esta característica, un artículo del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid enumera los siguientes síntomas:
A estas personas Internet les hace un flaco favor ya que, además de acudir al médico con frecuencia, tratan de identificar por esta vía qué enfermedad padecen a raíz de sus sensaciones, así como de buscar soluciones y tratamientos a su 'afección', detalla la Dra. Marta Martínez Del Valle de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
Si bien se desconoce el origen exacto de este trastorno, la SEMI apunta que "afecta a menudo a ambientes familiares, es decir, que muchos miembros de una familia tienden a estar afectados". Siguiendo esta línea, consideran que son más propensos a ser hipocondriacos aquellas personas con "padres sobreprotectores que se enfocaron demasiado en problemas de salud menores".
Tener una enfermedad seria en el pasado, o alguna persona del entorno, padecer una "condición médica de salud, como ansiedad o depresión" o tener "algún evento estresante en su vida, como la muerte de un ser querido", también puede estar detrás de la hipocondría.