El gran héroe de la ida de la Supercopa de España, Aritz Aduriz, no se fía un pelo del Barcelona pese al contundente resultado con el que viajará el Athletic a la Ciudad Condal.
"No podemos pensar que cuatro goles son suficientes. Son los mejores y son capaces de todo", afirmó el delantero donostiarra en los micrófonos de Telecinco a la finalización del duelo.
"Estamos muy satisfechos. Meterle cuatro goles al Barça es casi imposible, pero queda la vuelta y va a ser muy duro", aseguró Aduriz.
Pensando en el partido de vuelta, el '9' rojiblanco tenía claro qué debe hacer su equipo: "Seguir haciendo lo que hemos hecho. Ser muy fuertes defensivamente y meter algún gol".
El gran héroe de la ida de la Supercopa de España, Aritz Aduriz, no se fía un pelo del Barcelona pese al contundente resultado con el que viajará el Athletic a la Ciudad Condal.
"No podemos pensar que cuatro goles son suficientes. Son los mejores y son capaces de todo", afirmó el delantero donostiarra en los micrófonos de Telecinco a la finalización del duelo.
"Estamos muy satisfechos. Meterle cuatro goles al Barça es casi imposible, pero queda la vuelta y va a ser muy duro", aseguró Aduriz.
Pensando en el partido de vuelta, el '9' rojiblanco tenía claro qué debe hacer su equipo: "Seguir haciendo lo que hemos hecho. Ser muy fuertes defensivamente y meter algún gol".
Luis Enrique no dio respiro a los suyos y el Barça se ejercitó en sesión vespertina del sábado tras la debacle en San Mamés. Una sesión de recuperación sin Adriano, que se quedó en el gimnasio y con Mathieu, ausente en Bilbao por molestias físicas, listo para poder ser alistado. El técnico asturiano repasó con su tropa los errores cometidos ante el Athletic Club.
El central francés apunta a titular después de que el experimento con la pareja Bartra-Vermaelen no funcionara ante el empuje de Aduriz y sus compañeros. El Barça apostará por un once mucho más previsible para este lunes (22 h.) en el que se espera la presencia de de salida de los Bravo, Piqué, Iniesta y Rakitic, suplentes en la ida de Bilbao. Los jugadores azulgranas, heridos en su orgullo, confían en remontar el 4-0 y alzarse con el segundo trofeo de la temporada. “Si alguien es capaz ese es el Barça”, apostillo Luis Enrique para intentar salvar los muebles en la sala de prensa de San Mamés. Ya en La Masía se sumergió en las deficiencias mostradas sobre el verde bilbaíno. Esperan 85.000 gargantas a su favor y solapa la inesperada debacle.