En la película de temática surfista y policial de Keanu Reeves ‘Le llaman Bodhi’ los expresidentes eran una banda de atracadores de bancos. Nada que ver con lo que se vivió en la noche de ayer lunes en San Mamés en la que, por fin, pudimos ver en el palco de la Catedral a todos los presidentes vivos del Athletic Club. Hasta 8. El motivo era de mucho peso, el merecido homenaje con un minuto de aplausos al recordado Txetxu Rojo ante su familia antes del partido empatado a cero ante el CA Osasuna.
Allí estaban, según el orden de la foto, José María Arrate, Josu Urrutia, Fernando García Macua, Txetxu Lertxundi, Ana Urquijo, Aitor Elizegi y Fernando Lamikiz escoltando al emprendedor bilbaíno que ahora es quien detenta el cargo.
Lo más llamativo de la foto en torno a la actual mandatario, Jon Uriarte Uranga, fue la presencia de Josu Urrutia, que, durante los casi cuatro años de legislatura de Aitor Elizegi no había acudido nunca a ningún acto de los que fue convocado por el club bilbaíno. Según fuentes consultadas por ElDesmarque al efecto el deustuarra "tan solo pasó a saludar, a Aitor y a algunos que conocía y deprisa, a eso de las 00.30h., la noche de nuestro triunfo electoral".
Durante la etapa del empresario de restauración tan solo se limitaba a ir a las asambleas y a votar e irse antes incluso de escuchar las explicaciones y el trabajo de la junta directiva anterior. Sin duda, se puede decir que el gran Txetxu Rojo logró otro milagro en San Mamés, pero esta vez desde el cielo y sin el balón en su zurda de seda.