Es Noticia

Iván Villar, la oportunidad de cambiar su rol y desbancar a Sergio Álvarez

Alberto Bravo

La inoportuna lesión de Rubén Blanco, indiscutible portero titular del Celta de Vigo y uno de los jugadores más destacados en el mal arranque del equipo este curso, ha abierto las puertas del once a sus dos competidores: Sergio Álvarez e Iván Villar, los dos canteranos opositan a ser el sustituto de Rubén Blanco las próximas y decisivas jornadas de LaLiga Santander.

A la espera de que los servicios médicos del Celta determinen el alcance real de la lesión de Rubén Blanco, que sufre un esguince en el ligamento lateral interno en su rodilla izquierda, el periodo mínimo de baja está en torno a las dos semanas, que podrían convertirse en unas 12 si el esguince es de Grado III.

Esta situación deja huérfana a la portería del Celta en un momento clave de la temporada, con la salvación a cuatro puntos y a falta de seis partidos para cerrar la primera vuelta. Óscar García Junyent deberá decidirse entre Sergio Álvarez e Iván Villar para los siguientes duelos ante Villarreal, Valladolid, Leganés, Mallorca, Levante y Osasuna, este último el primer duelo liguero del 2020.

Cada uno de los metas tiene sus virtudes y defectos aunque la experiencia de Sergio Álvarez debería prevalecer sobre el resto de cuestiones. El meta de Catoira, que no disputa un partido oficial desde hace casi un año, suma 183 encuentros con el Celta, 130 en LaLiga Santander.

Este dato no tiene comparación con el único partido que ha jugado Iván Villar con el primer equipo, ante el Deportivo Alavés en mayo de 2017. El meta de Aldán tiene a su favor la juventud, 22 años frente a los 33 de su compañero, el ser una apuesta clara del club ante un Sergio que puede estar disfrutando de su última temporada en Vigo y que ya vivió una renovación muy complicada hace dos cursos. Otra de las ventajas de Villar sobre Sergio es la diferencia de altura entre ambos.

Sergio, durante el calentamiento previo al Real Sociedad-Celta (Foto: LaLiga).

Iván Villar con su 1,89 de altura supera el 1,78 de Sergio Álvarez, esto le coloca, en teoría, como una mejor alternativa ante el juego aéreo, uno de los grandes males del Celta. Ante esta supuesta superioridad por alto Sergio confía es sus grandes reflejos y su impecable trabajo en cada entrenamiento.

Hasta el momento, con Fran Escribá en el banquillo del Celta, Sergio ha sido el suplente de Rubén Blanco quedándose Villar fuera de las convocatorias de 18 jugadores. Ahora será Óscar el que tiene que apostar por la veteranía de un Sergio que puede estar viviendo sus últimos meses en Vigo y la pujanza de Iván Villar.

Escribir comentario 0 comentarios
Deja una respuesta
Su comentario se ha enviado correctamente.
Su comentario no se ha podido enviar. Por favor, revise los campos.

Cancelar