De hecho, los jugadores y el técnico ya se quejaban del estado de La Rosaleda. Pues ante el Cacereño no les espera precisamente una alfombra. También temen que se puedan producir problemas físicos por el estado lamentable del piso.
El cuadro de Cobos, además, sabe aprovechar perfectamente esta circunstancia. Su última víctima fue el Cádiz, que cayó este sábado por 2-0 en el Príncipe Felipe. Los extremeños llegan a la Copa cargados de moral y convencidos de que puede hacer daño al Málaga.
Monteagudo, técnico del Cádiz, habló del césped tras el partido: "El campo estaba bastante peor de lo que esperábamos. Peor que el de Carranza por el barrizal que se formaba".