Pablo Fornals, uno de los niños de la plantilla del Málaga, habló en la víspera de la noche más mágica del año. ¿Qué le pide Pablo a los Reyes? “Que no bajemos de donde estamos ahora mismo, que todo vaya bien para el malaguismo”, deseó el joven jugador blanquiazul.
Pablo se mostró encantado con el recibimiento de la afición en el entrenamiento: “Cuando hacíamos los ejercicios de ataque-defensa parecía La Rosaleda con los “¡Uys!”. Es bonito que haya venido mucha gente con los niños, es como un regalo para ellos. Hemos disfrutado de un gran día de entrenamiento. Para mí es igual de bonito disfrutar estos días que para ellos”.
Sobre cuestiones más deportivas, Pablo, se mostró feliz: “Ahora es verdad que tenemos buena inercia. Me ha tocado vivir las dos caras del futbol”. “¿Pero qué ha cambiado?”, le preguntaron: “Diría que la confianza de sacar puntos en estadios difíciles te da fuerza para ganar en cualquier sitio. Tuvimos una mala racha que no marcábamos y ahora balón que toca Charles u otro va para dentro”. Aunque matizó: “Gran cambio no ha habido porque jugamos muy parecido. Sí es verdad que con Camacho hemos mejorado, pero sobre todo que antes no entraban y ahora sí”.
Pablo, que ya sabe lo que es marcar, estuvo muy cerca de repetir el otro día ante el Celta, pero “quizás me precipité un poco la jugada del sábado, debería haberla pasado”. “Como a cualquier jugador, me gusta marcar, pero no me pasa nada si no lo hago”, siguió Fornals que espera “seguir jugando en Las Palmas o donde sea”. “Tenemos que intentar ganar a cualquiera. El partido del domingo es bonito. Vamos a afrontarlo con la mayor fuerza posible. Jugamos contra quien sea con nuestro fútbol. Luego el rival te condiciona en algunas parcelas, pero siempre afrontándolo con nuestras ideas”, continuó el malaguista, que finalizó hablando de Canales, recién lesionado del cruzado y al que mandó un mensaje en las redes sociales: “Las lesiones no le están respetando mucho y me ha parecido una gran persona”.