El canterano es la clave de un sistema que no pierde el sitio porque Cañas nunca lo pierde, que no se rompe porque Cañas nunca se despista, que no se hunde porque Cañas siempre está en pie. El partido de Balaídos ha sido un importante ejemplo. El centro del campo ha estado flojo (Beñat, 14 balones perdidos, siete recuperados; Salva Sevilla, 11 balones perdidos, tres recuperados), pero Cañas ha vuelto a estar imponente: 10 balones recuperados, solo cinco pérdidas.
Es un valor seguro. No se complica, tapa y roba, y es uno de los responsables de que a este Betis le vayan tan bien las cosas. Por eso, en Vigo, en una noche en la que lucieron los puntos con el gol de Molina, es de recibo que también brille José Alberto Cañas.