Pero por otro lado el entrenador madrileñose ha lamentado de las dos ocasiones falladas por Molina con el 0-1 en el marcador, ya que "no lo hacemos, nos empatan y nos entran las dudas y el miedo. Ellos tienen un ritmo alto y eso se nota en el juego".
En cualquier caso Mel espera un partido completamente diferente para la vuelta en el Benito Villamarín, puesto que "el estadio será más grande, el terreno de juego también y los jugadores sabrán que este equipo es bueno y el ritmo del partido lo intentaremos poner nosotros".