La batalla por el poder del Betis ha empezado. En realidad, lleva en marcha desde principios de julio, cuando los juzgados levantaron las medidas cautelares que pesaban sobre el paquete mayoritario propiedad de Farusa. Sin embargo, con la junta de accionistas a la vuelta de la esquina, los movimientos son cada vez mayores. Una partida de ajedrez en la que todas las partes mueven sus piezas para posicionarse de la mejor manera posible para controlar al club verdiblanco. Así las cosas, el próximo movimiento podría ser del propio Betis. O mejor dicho, de su actual consejo de administración, que estudia desconvocar la junta de accionistas del próximo 23 de septiembre.
Tal y como avanza El Mundo, este mismo lunes, el órgano del club debatirá si suspende la asamblea que el propio consejo convocó para decidir el nuevo gobierno. Se trata de una acción que lleva siendo estudiada en profundidad desde hace semanas, dilucidando la legitimidad y conveniencia de la junta. En este sentido, según el citado medio, diversos accionistas han anunciado que se impugnarían los acuerdos que se alcancen en dicha asamblea, con todo lo que ello supondría. Otra de las razones, claro está, es la de celebrar la junta cuando verdaderamente la candidatura que forman López Catalán y Haro hayan recabado los apoyos suficientes para poder ganar la misma. En este sentido, tanto dicha candidatura como el actual consejo de administración van, lógicamente, de la mano. En principio, si la junta se desconvoca, todo apunta a que habría que esperar a la ordinaria de diciembre.