El Real Oviedocuajó uno de los mejores primeros sesenta minutos de la temporada y aún así no le bastó para sumar. Dos errores defensivos, el segundo de ellos en el descuento, condenan a los de Álvaro Cervera. Fueron merecedores de bastante más, pero en el fútbol mandan las áreas, y ahí no fueron superiores.
Los de Cervera salieron muy enchufados. El cuadro carbayón amenazó desde el inicio la meta defendida por Jorgensen, pues en los dos primeros minutos de partido, tanto Obeng como Borja Bastón, pudieron subir el primer tanto al luminoso. Y no fue un espejismo, ya que el equipo azul controló el esférico en los compases iniciales del choque.
En fase defensiva este Oviedo está creciendo en lo colectivo con la llegada del técnico nacido en Guinea Ecuatorial, pese a que lo individual acabase condenándole a la postre. Todos los jugadores son solidarios, el bloque es corto y está más junto, un hecho que obligaba a los canteranos del submarino amarillo a ser altamente precisos en el pase para progresar. De hecho, no fue hasta el ecuador del primer acto cuando los locales disfrutaron de su primera ocasión de peligro. Arana estuvo apunto de mandar a la red un mal despeje de Dani Calvo.
Esta fue la tónica de la primera mitad. Solo faltó el gol, pero los azules mostraron una de sus mejores caras de toda la temporada. La presencia arriba, aunque desacertada en la definición, y la solidez en defensa, claves.
Tras una larga espera, la segunda mitad arrancó y los locales trataron de adueñarse del balón, algo que no pudieron hacer en los primeros 45 minutos. Pero no fue más que un espejismo. El Oviedo volvió a estirarse gracias a un activo Bretones que provocó un córner que ejecutó a la perfección Montero y cabeceó a la red Obeng. El primer gol de saque de esquina esta campaña llegó con Álvaro Cervera en el banquillo.
Los fallos en LaLiga SmartBank se pagan muy caros. Cuando mejor estaban los azules... llegó el empate del filial del Villarreal. También desde la esquina, pero en segunda jugada, ya que un mal despeje de Rodri Tarín puso en bandeja el tanto de Arana. La jugada fue revisada, pero el VAR ratificó el tanto.
Llegaron entonces los mejores minutos amarillos del encuentro. Tanto, que rozaron la remontada, ya que anotaron los locales en posición ilegal a falta de veinte minutos para el pitido final. Un activo Forés creó problemas a la zaga carbayona. Se repuso de nuevo el Oviedo y parecía que finalizaba mejor el choque. Obeng, el más activo en ataque de los visitantes, tuvo la victoria en un mano a mano en el minuto 87. Pero nada más lejos de la realidad. Un nuevo error defensivo lo aprovechó Mamadou para sellar la victoria local en el último suspiro.