El Real Zaragoza ha realizado una dura sesión de entrenamiento con la cabeza puesta en el partido frente al Real Valladolid.
El equipo blanquillo sigue sumando entrenamientos de cara al partido que disputará el próximo sábado en el José Zorrilla de Valladolid y en esta ocasión, el cuerpo técnico había reservado una sorpresa. Como es habitual, la sesión comenzaba con una suave carrera continua y varios ejercicios con los que despertar la musculatura de los jugadores, incluyendo también algún ejercicio con balón.
Sin embargo y tras una larga charla explicativa del ayudante de Carreras, Sergio Dorado, el equipo ha tenido que enfrentarse a una serie de siete paradas en las que se combinaban los ejercicios de fuerza, con diversos estiramientos. Una insistencia en el aspecto físico que pocas veces ha podido verse en los entrenamientos del equipo desde la llegada del técnico catalán.
Todo suma y tanto el balón como el físico serán indispensables para tratar de lograr la victoria frente al Real Valladolid en lo que como ha indicado Manu Herrera en rueda de prensa “es una gran oportunidad”.