El Real Zaragoza quiere recuperar la ilusión. Con la campaña de abonados que ha presentado esta mañana en las oficinas del club salta a la vista que desde el equipo aragonés se quiere quitar el mal sabor de boca que dejó la humillante derrota ante la Llagostera en la última jornada de la Liga Adelante. Para ello se está empleando a Alberto Zapater, primer fichaje del club este verano, a un embajador de lujo para volver a enganchar a la afición con el proyecto.
Su presentación solo fue un ejemplo de lo que mueve el ejeano en Zaragoza. Hasta 5.000 personas se dieron cita en La Romareda para vitorear al canterano que regresaba con la ilusión del primer día al equipo que le vio crecer. Pero el gancho de Zapater no termina ahí. Y es que el club aragonés ha centralizado en su figura varias de las acciones que ha estado desarrollando en los últimos días.
Un embajador de lujo, por ejemplo, el pasado viernes. El centrocampista participó en el Campus de Verano de la Fundación Real Zaragoza en la que estuvo instruyendo y hablando con los participantes. En esta ocasión la aparición del primer fichaje blanquillo en este mercado estival supuso toda una sorpresa para esos chavales, que no tenían planeada la visita del ejeano.
Allí, el jugador blanquillo atendió a las preguntas y curiosidades de los más pequeños y estuvo compartiendo un buen rato de charla con ellos. De paso, aprovechó para brindarles algunos consejos adquiridos en su amplia trayectoria por el fútbol nacional e internacional.
Pero no termina ahí la presencia de Zapater a nivel institucional. Esta mañana, en el acto de presentación de la campaña de abonados 2016-2017, la figura del jugador también ha estado presente en la comparecencia de Carlos Arranz y Fernando Sáinz de Varanda... y en la imagen de la campaña. Porque el recién llegado ha calado tan hondo en el zaragocismo que ha sido utilizado como gancho en esta iniciativa. Núcleo central del Zaragoza, dentro y fuera del campo, así como centro y emblema del nuevo proyecto deportivo.