El estadio Ramón Sánchez-Pizjuán ha vuelto a acoger un gran partido en Europa. El Sevilla – Manchester United de la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones volvió a dejar un ambiente espectacular en las gradas.
Tal y como ocurriera en los choques contra el Atlético y el Leganés en Copa del Rey, y ante el Liverpool en Champions, el sevillismo acompañó a su equipo cuando por la megafonía sonaba el himno del Arrebato. Un espectáculo de visual y musical surgía de las gradas cuando saltaba el equipo al terreno de juego.
Las banderas ondeaban en el Gol Norte, las palmas sonaban entre el público y las voces respaldaban a los suyos mientras un tifo blanco y rojo se desplegaba en las gradas. ‘This is Sevilla’ decía la pancarta desplegada en la grada de fondo. Todo quedó listo para que el balón rodara.