El mediocentro entiende que "cuanto más minutos tenga, pues mucho mejor, ya que así adquiriré la forma más rápido, pero tampoco tengo prisa. Además, considero que no hay necesidad. En ese sentido estamos tranquilo".
Y es que lo cierto es que el argentino no puede pedirle más a la jornada dominical. Primero estuvo en el banquillo junto a Bajic para dirigir el equipo juvenil, que ganó 10-0, y luego volvió a jugar y a ganar con el primer equipo: "El partido del juvenil se nos puso pronto de cara y luego incluso fue más fácil con las expulsiones del Distrito Norte. En cuanto acabamos, fuimos rápidamente para Jédula, y también lo resolvimos rápido con los goles de Barba. Así que cuando llegué a casa, desde la mañana que me había ido, hasta la noche, que regresé, por lo menos tuve la satisfacción de que los dos equipos ganaron y los dos están arriba".