El palista Isaquías Queiroz, que este sábado entró en la historia como el primer deportista brasileño en conquistar tres medallas en una misma edición de los Juegos Olímpicos (dos platas y un bronce), prometió un inédito oro en la edición de Tokio en cuatro años."Voy a buscar el oro en Tokio. Todo atleta sueña con eso. Es como mi técnico me dijo: no vinimos a los Juegos Olímpicos para pensar en la plata o el bronce sino para ganar el oro", afirmó el palista de 22 años y pupilo del técnico Jesús Morlan, el mismo que comandó al español David Cal en la conquista de cinco medallas olímpicas.
Queiroz integró con Erlon de Souza la dupla brasileña que, tras el título mundial del año pasado, conquistó la plata en el C2 sobre 1.000 metros en las pruebas de piragüismo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
El martes, cuando se colgó la plata en la prueba de C1 sobre 1.000 metros, entró en la historia como el primer brasileño en ganar una medalla en una prueba de piragüismo. Y dos días después obtuvo el bronce en la prueba de C1 sobre 200 metros.
"Lógico que no conseguimos el oro aquí, pero nos merecemos unas felicitaciones por lo que hicimos", agregó Queiroz al aclarar que su obsesión por un oro no puede empañar la hazaña que fue obtener dos platas y un bronce para el piragüismo brasileño.
El palista dijo que al menos cumplió el objetivo que se propuso de convertirse en el primer brasileño con tres medallas en una misma edición olímpica.
Hasta el viernes era uno de los cinco brasileños con dos medallas en la misma edición olímpica junto a los nadadores César Cielo (Pekín 2008) y Gustavo Borges (Atlanta 1996), y a los tiradores Afrânio da Costa (Amberes 1920) y Guilherme Paraense (Amberes 1920). Pera ahora los superó a todos.
"Ese era uno de mis objetivos. Y me esforcé en las tres prueba para hacer historia. Conseguí hacer historia con el plata en los C2 1.000 metros, pero quería más", afirmó.
"No es ambición personal sino ganas de querer mostrar el trabajo del piragüismo en Brasil", aclaró.
Queiroz afirmó que, sin el máximo título, el oro para él fue haber atraído a miles de personas a la Lagoa Rodrigo de Freitas para ver los resultados de los palistas brasileños.
"Esa fue la mayor medalla que gané: el cariño de haberlos visto cantando el himno nacional. La Lagoa estaba llena", aseguró.