El Naturhouse La Rioja afronta el partido ante el Villa de Aranda con el objetivo de superar su crisis de juego y resultados, tras dos derrotas consecutivas, aunque enfrente tendrá a un rival que le resulta muy incómodo y que le ganó en la primera vuelta.Además, los riojanos no solo quieren dejar atrás su mal momento por su propia ambición, sino que lo necesitan para conservar la ventaja con sus perseguidores por la segunda plaza, sobre todo dado que el Naturhouse todavía debe jugar ante el Barcelona.
El Naturhouse se ha medido esta campaña al Villa de Aranda en cinco ocasiones (dos de ellas en amistosos) y ha ganado en cuatro de ellas; pero además de perder el partido de Liga, el conjunto riojano siempre ha tenido muchas dificultades en esos partidos y, de hecho, pasó la eliminatoria de Copa con muchos apuros.
A esas dificultades se suma el momento que atraviesa el equipo riojano, tras caer en León en un choque en un partido muy irregular -aunque pudo ganarlo- y en Pamplona en la Copa, incidiendo en sus errores de concentración y juego.
El Naturhouse ha mostrado, así, en las últimas dos semanas "mucho cansancio", reconoce su entrenador, Javier González, "Jota", que ve cómo le pasan factura a su plantilla la carga de partidos y, sobre todo, el sobre esfuerzo al que se ven obligados algunos jugadores por las lesiones de otros.
Rocas, Stenmalm y Cacheda son bajas segura por lesión, lo que conlleva, por ejemplo, que Víctor Vigo sea el único central puro de la plantilla y apenas disponga de descanso en los encuentros o que Molina -que lleva varios días sin entrenar, pero jugará- deba asumir más responsabilidades que las normales de su puesto.
"La temporada se le está haciendo larga a los jugadores y por eso ahora hay muchos altibajos", ha reconocido el entrenador, que cree que su plantilla es consciente de que "nos queda el esfuerzo final" para cumplir el objetivo de ser segundos.
El técnico no prevé realizar cambios tácticos o de jugadores para compensar la situación de su equipo "porque a estas alturas es imposible hacer eso" y plantea que el Naturhouse "haga lo que sabe y el esfuerzo lo marcará el partido".
El Villa de Aranda "es difícil, como todo lo que nos queda" sobre todo porque "es un equipo muy peleón, que tiene capacidad para ofrecer un buen juego" y ante el que "no tenemos margen de fallo".