Lejos de disculparse por lo que hizo, la peor versión de Nick Kyrgios salió a relucir de nuevo, tal y como se puede ver en el vídeo superior. El tenista australiano la lio de lo lindo en su partido de octavos de final del Masters 1.000 de Miami, en el que cayó por 7-6(3) y 6-3 ante el italiano Jannik Sinner.
Kyrgios, que terminó rompiendo su raquera y siendo sancionado, se despidió del torneo enfurecido con un juez de silla (Bernardes) con el que mantuvo una fuerte discusión y al que llamó "puto retrasado". Horas después, cuando todos esperaban alguna rectificación por su comportamiento, ha justificado su actitud con el juez de silla como "frustración" y ha arremetido de forma dura contra él reclamando que "no es el centro de atención".
Kyrgios lo vuelve a hacer: discute con el juez de silla, revienta la raqueta y termina llamándole "puto retrasado"https://t.co/rasK8rhIX5
— ElDesmarque (@eldesmarque) March 30, 2022
El mal comportamiento del australiano no es nuevo. A lo largo de su carrera se ha encargado de demostrarlo. La ATP hasta le llegó a sancionar y se ganó el apodo "del chico malo del tenis". Lo que ha pasado en Miami llega tan solo unas semanas después del show de protestas contra el árbitro, gritos contra el público y raquetas estrelladas que ofreció en su duelo ante Rafa Nadal en Indian Wells.
Ese encuentro dio la vuelta al mundo por darle con la raqueta a un recogepelotas y por la discusión en pleno partido con el actor Ben Stiller.
En definitiva, los torneos pasan y Nick Kyrgios no cambia: a sus estupendas cualidades para la practica del tenis le sigue sumando un comportamiento que deja mucho que desear.