El mayor acto de fe con los Pokémon de tipo normal en Pokémon Pocket es confiar en la aparición de Dialga como el proveedor de energías más fiel. El protagonista de uno de los sobres de la expansión es clave para entender la aparición de Lickilicky, una de las cartas con más daño de Pokémon Pocket si la suerte acompaña.
Hacer 100 de daño mínimo con cuatro energías quizás no sea demasiado para confiar en Lickilicky, pero la premisa es falsa. Dialga es capaz de multiplicar energías para llegar antes al peak de sus acompañantes pero en este caso el daño es mucho mayor. Si las caras de la moneda acompañan el daño es infinito.
El poder de Lickilicky EX dentro de Pokémon Pocket es lo suficientemente bueno como para confiar en él. Con cuatro energías (dos empujones de Dialga) hace bastante daño como para ser un personaje interesante en determinados enfrentamientos. Sobre todo por sus 160 de vida.
La valía de Lickilicky es su capacidad para entrar en todo tipo de mazos sea cual sea el plan a seguir. La gestión de energías incoloras facilita la inclusión en todo tipo de arquetipos por lo que es muy interesante, aunque tiene un inconveniente. No gana partidas. La carta de Lickilicky es un complemento perfecto para cualquier mazo, pero nunca será la carta principal.
Su mayor problema son las cuatro energías de coste de retirada lo que obliga a introducir a Hoja para generar más opciones in-game. Es una carta perfecta también para gestionar la entrada y salida de Dialga, y la línea evolutiva del pokémon rosa.
La estrategia del mazo de Dialga es forzar de cualquier manera su aparición en el primer turno para estar en el puesto activo. Mew es la otra opción ideal para dar la bienvenida al enemigo, pero el amigo del lengüetazo nunca puede aparecer de primeras. La base de la partida es aguantar con los tanques, evitar su caída con la capa y las pociones, y esperar al daño del mid-game.
La introducción de energías constante mientras otros aguantan los golpes es la única forma de conseguir la victoria. La carta Comunicación Pokémon no es mala alternativa para mejoras en el primer turno a cambio de alguna poción.
Tanto Lickilicky como Porygon Z son dos cartas que ganan partidas pero cuesta generar un mazo alrededor de ellas. Por eso si están las dos hay muchas más posibilidades de ganar partidas según el estado de la misma, del rival y de la estrategia pendiente.
Las necesidades son las mismas, buscar a Dialga en primera posición, darle apoyo con el Casco Dentado y a aguantar todo lo posible. Cuando Porygon Z esté presente será un desatascador para bloquear al enemigo. Es un deck bastante directo donde todo pasa por forzar la partida en dos turnos si el pokémon legendario aparece en mesa de inicio.