Dieciséis temporadas después de debutar, nuestro capitán, don Oscar de Marcos, ha decidido que esta sea la última, defendiendo al Athletic, el club de sus amores. Creo sin riesgo a equivocarme que nadie, ni siquiera él mismo, queríamos que llegara este temido momento. Es una pérdida importantísima. A nivel futbolístico y a nivel humano. En el verde se le va a echar de menos: el verle cabalgando por esa banda derecha, doblando a Iñaki Williams y centrando a la cabeza de Gorka Guruzeta…
O esos goles, apareciendo él mismo de la nada en segunda jugada… ¿Quién no se acuerda del gol en Manchester con Marcelo Bielsa en el banquillo, por ejemplo? Y de tantos otros marca de la casa. Marca de Laguardia.
Es uno de los grandes, una auténtica Leyenda. Va a dejar un vacío muy difícil de llenar. Es el segundo jugador con más partidos disputados después del Chopo Iribar en la historia del Athletic. Algo fuera del alcance de muchos, más bien de casi todos. Una leyenda. Un señor dentro y fuera del campo.
Alguien a quien no le gusta hacerse notar y que así quiere que sean los 3 meses que le quedan por jugar con nuestra camiseta. Ha conseguido subirse en la Gabarra, cumplir su sueño y el de todos los athleticzales. No podemos hacer otra cosa que agradecerle su esfuerzo diario, su honor, su forma de ser, su sentimiento Athletic.
Es un espejo en el que los cachorros que llegan desde Lezama deben mirarse y por supuesto imitar, porque de esa manera, seguiremos siendo lo que somos. Ojalá, a lo bajini, aún nos dé alguna alegría esta temporada el korrikolari alavés.
Óscar, eskerrik asko, kapitaina! Disfrutemos de tus últimos partidos en el Athletic y espero que logremos verte por última vez subido a lo alto del balcón del Ayuntamiento después de haber surcado la ría de Bilbao con un trofeo en tus brazos. Sería el colofón perfecto a tu carrera.
Agur Óscar, Agur Kapitaina, Agur Leyenda!
.- Por Unai Armentia, Socio compromisario del Athletic Club y Vicepresidente del CD Ibarsusi