Al Celta le tocará sufrir en Urbieta: "Vamos a intentar que no se encuentren a gusto"
Los campos de hierba artificial son siempre una de las mayores preocupaciones de los equipos de LaLiga Santander cuando tienen que jugar Copa del Rey. El Celta de Vigo deberá enfrentarse este jueves al Gernika sobre el césped sintético de Urbieta, y para tal efecto, a lo largo de esta semana se han entrenado en A Madroa para aclimatarse y poder competir al cien por cien.
Pero para el entrenador del equipo vizcaíno, la leyenda del Athletic Club Aitor Larrazabal, gran parte de las posibilidades de pasar de ronda dependen de que el equipo celeste pasan porque los condicionantes del campo dificulten el fútbol de los hombres de Carlos Carvalhal.
Así lo ha desvelado el técnico en los micrófonos de Radio Nervión. "Vamos a intentar que Urbieta no sea un campo en el que se encuentren a gusto. Que el rival, el entorno y el campo no les haga sentirse cómodos y pongamos un partido difícil".
Y es que para el otrora lateral rojiblanco, si los futbolistas "no ven un estadio de Primera, un campo de hierba artificial, que la luz del campo no es la de Balaídos, el Bernabeu o San Mamés... Empiezan a ponerse incómodos", añade.
Y es que para él, el objetivo del Gernika es "intentar competir", y que la diferencia de categorías se note lo menos posible: "Hay un porcentaje más alto de que el Celta pase de ronda, porque es incuestionable su calidad y los medios que tienen... Pero los partidos hay que jugarlos y demostrarlos en el campo".
Larrazabal prefiere ver a un Celta reconocible en Urbieta
Normalmente, siempre suele haber la dicotomía en estos equipos de enfrentarse a un once reconocible o si era mejor enfrentarse a los suplentes y tener, teóricamente, más posibilidades de avanzar. Pero Larrazabal lo tiene muy claro:
"Prefiero que vengan con todo. Ver en el campo a Iago Aspas, Fran Beltrán, Javi Galán, Unai Núñez... Me hubiese gustado ver a Renato Tapia, que finalmente se ha caído de la convocatoria. Tienen argumentos como para pasar la eliminatoria sobradamente, pero han tenido un parón y no sé qué nos vamos a encontrar. Pero si competimos no le vamos a poner un partido sencillo".
Para ello, ha sido clave el factor psicológico, y la experiencia tanto suya como de Gorka Iraizoz -segundo entrenador- en la máxima categoría ha sido fundamental.
"Hemos tratado de frenar la sobreexcitación, que es lo que más se da en estos partidos. A ilusión y ganas nadie puede ganar a los chicos del Gernika en estos momentos y que cuando el balón empiece a rodar estén todos más tranquilos".