Iñaki Peña está viviendo un 2025 para olvidar. Desde que Hansi Flick decidió cambiarle en la portería del Barcelona y suplirle por Wojciech Szczesny el canterano no ha vuelto a vestirse de corto. Algo que lleva sin hacer desde el empate en el Coliseum ante el Getafe, que tuvo lugar el pasado 18 de enero. Desde entonces, no ha vuelto al saltar al césped en ninguna de las competiciones. Lo que ha llevado al futbolista a un ostracismo que se ha podido evidenciar al final del partido ante el Borussia Dortmund.
El futbolista pasó de largo durante la zona mixta por detrás de los compañeros de los medios de comunicación. El alicantino, con un rostro serio, marchó con paso firme hacia el autobús del Barcelona sin mirar a otro lado. Las cámaras de ElDesmarque captaron este momento mientras el resto de compañeros estaban pendientes de los jugadores que podían dejar sus declaraciones.
La situación que vive el futbolista es complicada. De hecho, Wojciecj Szczesny le ha suplido con muy buenos resultados. Hasta el punto de que en 23 partidos que le ha sustituido solo ha caído el Barcelona en el choque ante el Borussia Dortmund. Lo que ha llevado a que se cerrara una racha más que reseñable de 22 encuentros sin perder por parte del guardameta polaco.
Además, se ha conocido el hecho de que Marc-André Ter Stegen estaría deseando volver de su lesión para colocarse los guantes y ser, nuevamente, el portero titular del Barcelona. Lo que podría dejar a Iñaki Peña como tercer portero tras el excancerbero de la Juventus y Arsenal, entre otros equipos.
Otro de los jugadores que tampoco pasaron por la zona mixta fue el zaguero danés Andreas Christensen. El futbolista estuvo pegado al teléfono desde el momento que salió del vestuario, como se pudo ver en varios momentos y, al igual que el portero, se marchó por detrás de los medios de comunicación. Sin embargo, en el caso del defensa está lesionado por un problema físico en el sóleo.
Algo que no es el caso del guardameta que fue el elegido por Hansi Flick para suplir a Marc-André Ter Stegen tras su lesión ante el Villarreal. Sin embargo, lo que comenzó siendo un castigo disciplinario parece haberse convertido en una decisión técnica.