Las últimas decisiones arbitrales que perjudicaron al Sevilla en un derbi
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Apenas resta un día para el que, sin lugar a dudas, es uno de los mejores derbis de España y, posiblemente, de Europa. El Sevilla FC recibe la visita del Real Betis en el Sánchez Pizjúan un día más tarde del baño de aficionados que se darán ambas entidades este sábado con tensión, con ilusión, con muchos nervios... y con varias polémicas advirtiendo todo lo que puede ocurrir. Un partido marcado por la disparidad de criterios que históricamente han salpicados a unos y a otros.
En abril de 2024, un tiro de Pablo Fornals impactaba en el brazo del delantero. El árbitro, Sánchez Martínez, no dudó en pitar la pena máxima. El VAR no actuó, Isco puso el balón en el punto del área y batió a Nyland. Desde ese momento, los aficionados salieron a las redes sociales a quejarse de la falta pitada. Para muchos, no es penalti. Señalaban que el jugador del Sevilla estaba de espaldas y con los brazos colocados atrás. Ese fue el único gol verdiblanco en el derbi.
Para Eduardo Iturralde, exárbitro de Primera División y comentarista para el Carrusel Deportivo de la Cadena SER, explicó en directo que, para él, no había penalti. “No se hace grande, es un salto natural, la mano la tiene abajo, si le pegara en el codo hablaríamos de otra cosa… Le pega en la muñeca. Le da en la mano, pero no es punible”, explicó el exárbitro.
La expulsión de Roque Mesa en 2017 es una de las polémicas más recordadas de la última década. En el minuto 65 llegó una acción que cambió el sino del derbi sevillano. Fue la segunda amarilla del centrocampista canario que dejó al equipo nervionense con uno menos a falta de 25 minutos (terminó ganando el Betis).
Tras un centro de Sarabia que remató Arana a las manos de Pau López, el portero catalán y el canario tuvieron un encontronazo en el área que se saldó con la expulsión por doble amarilla del canario. Si bien, la jugada ofrece dudas, porque aunque sea cierto que Mesa trata de obstruir el saque rápido del portero bético, es éste el que acabó lanzándose encima de su rival, golpeándole incluso en la cabeza con el brazo. Algunos sevillistas hasta pedían penalti.
Una de las polémicas más groseras que cayeron en contra del Sevilla ocurrió en el 2-1 de 2006 a favor del Real Betis. En el tiempo añadido, el árbitro, Iturralde González, no señaló un claro penalti de Óscar López a Saviola. El argentino fue agarrado por el cuello y derribado cuando se disponía a rematar dentro del área.
En 2012 el Sevilla consiguió sacar un punto en su visita al Benito Villamarín en un partido que se decidió en la primera mitad y en el que la expulsión de Fazio, a 20 minutos del final, condicionó el juego de los nervionenses. En la segunda parte el duelo entre vecinos cambió por completo. El Betis se desperezó y el Sevilla quería aguantar al final del choque para dar la estocada definitiva. Pero llegó la segunda amarilla a Fazio y la balanza se desniveló. Todo giró a favor de los de Pepe Mel, que, sin embargo, no supieron cerrar los tres puntos.