

El Valencia CF quiere asaltar el Bernabéu de la mano de su líder espiritual Baraja
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Sergi Canós apunta al once tras la baja de Amallah
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Baraja pasa de lo extradeportivo pero no descarta nada
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El Valencia lleva 15 años sin ganar en el Bernabéu
El Valencia CF tras su victoria ante el Granada con tangana incluida visita este sábado al Real Madrid en el Santiago Bernabéu en lo que será el reencuentro con Vinícius tras el incidente racista de Mestalla (Jornada 13, 21 h DAZN) El choque que.enfrentará al Real Madrid y al Valencia en el Santiago Bernabéu y que llega marcado por la polémica suscitada en el choque de Mestalla de la temporada pasada. Hay que recordar que Vinícius Junior ratificó en sede judicial que todo Mestalla profirió gritos racistas contra él y que el Valencia CF exigiera una rectificación por esas afirmaciones, ya que el club entendía que fueron unos aficionados aislados a los que expulsó de por vida de Mestalla. El jugador, poco después en L'Equipe daba a entender que "fue un grupo", supuestamente reconociendo que ante el Juez habría dado una versión errónea. Después, llegó el premio Sócrates, en la gala del balón de oro, con una imagen del Valencia de fondo y las protestas del cub, esta semana las acusaciones de un periodista y el Valencia, para atemperar los ánimos, ha mandado una carta a los aficionados para que se comporten en el Bernabéu y no entren en provocaciones. Eso está ahí y, por mucho que se empeñe Baraja, se masticará en el ambiente e influirá, todo y que el sueño del técnico es romper con sus chavales una sequía que dura ya 15 años. Desde 2008 el Valencia no gana en el Bernabéu. Fue precisamente con Baraja sobre el césped. Ya toca romper la sequía, aunque la empresa no resultará fácil, como reconocía el propio Baraja que quiere poner el foco lejos de lo extradeportivo. Es el líder espiritual de este equipo, de esta afición y de este club.

Será complicado asaltar el Bernabéu, por el entorno, por su posible influencia en el arbitraje y por los problemas propios. Y es que los valencianistas, al margen del ambiente hostil que se prevé en la capital, afrontan el último partido previo ante el parón con infinidad de bajas después de que Selim Amallah engrosara la enfermería a los veinte minutos del duelo contra los nazarís en Mestalla. Es, sin duda, una dificultad añadida en un duelo en el que no volverán a estar, además del internacional marroquí, Alberto Marí, Diakhaby, André Almeida y para el que regresarán Jesús Vázquez y Cenk. Con todo, y sabiendo que hombres como Canós no andan demasiado finos o en su 'prime' como dicen los modernos, Baraja tiene un serio problema en la sala de máquinas y en las bandas.
Por líneas Giorgi Mamardashvili, futbolista que el Madrid quiso para sustituir a Courotis, es fijo en la meta. Delante de él la línea de cuatro se asienta: Thierry y Gayà en los costados, Mosquera y Gabriel Paulista en el centro de la zaga.

En la medular nadie puede discutir a Pepelu y Javi Guerra. En los costados y el el enganche empiezan las dudas. Sin Amallah y André Almeida, lo normal es que salga por delante de ellos una línea de tres con Fran Pérez, Diego López y Sergi Canós; dejando la punta del ataque para Hugo Duro.
En este escenario caben dos alternativas que podrían ser utilizadas de inicio por Baraja o durante el duelo: Foulquier por un costado, dejando descansar a Canós y/o Guillamón en el centro adelantando a Javi Guerra.
Con todo, el posible once titular del Valencia CF sería el formado por Mamardashvili; Thierry, Gabriel, Mosquera, Gayà; Pepelu, Javi Guerra, Canós o Guillamón, Fran Pérez, Diego López y Hugo Duro.
Con todo, el posible once titular del Valencia CF sería el formado por Mamardashvili; Thierry, Gabriel, Mosquera, Gayà; Pepelu, Javi Guerra, Canós o Guillamón, Fran Pérez, Diego López y Hugo Duro.
El Real Madrid tiene ganas de reencontrarse con la victoria después de empatar contra el Rayo y cuenta con las duda de Bellingham y la baja de Kepa, según explicó Ancelotti en la previa, además de las ausencias ya conocidas de Courtois, Militao, Tchouaméni, Ceballos y Arda Güler y la sanción de Rüdiger