Cuando hace menos de un año Fernando Alonso decidió renovar con un contrato multianual con Aston Martin, muchos aficionados se llevaron las manos a la cabeza. Pocos entendían una apuesta tan firme por un proyecto deportivo que pasaba por su peor momento. Más allá de las decisiones deportivas, el asturiano les volvió a elegir por una razón de "familia".
Desde que firmó con la escudería británica, Fernando Alonso ha incidido en que en Aston Martin ha encontrado una familia. Un equipo que le admira, que le escucha, que respeta su legado en la F1. Muy diferente al ambiente que tuvo en Alpine donde le consideraban como un piloto demasiado veterano y donde casi no escuchaban sus consejos.
Para reforzarle en lo personal, Aston Martin ha incidido una y mil veces en que la edad de Fernando Alonso (43 años) no es ningún problema para ellos. Sin embargo, la prueba definitiva de la fe ciega que le tienen ha llegado este martes, cuando se han hecho públicos los horarios de los test de Baréin, la antesala al inicio del Mundial de Fórmula 1.
Aston Martin ha decidido darle a Fernando Alonso -pese a que es el segundo piloto del equipo por orden de antigüedad- los dos horarios más codiciados de todo el test. El bicampeón del mundo será el primero en probar el ASMR25 en la sesión mañanera de este miércoles y será el último en testarlo en la última jornada del viernes. Una confianza plena y absoluta en que sea el piloto asturiano el encargado de seguir desarrollando este monoplaza antes de la primera carrera del año.
Poco parece importar ya que Lance Stroll sea el hijo del dueño del equipo. El canadiense debe darse con un canto en los dientes de no haber perdido el asiento pese a la diferencia abismal en cuanto a tiempos con Magic Alonso.