A Janine Beckie, 'la chica Maravilla', Canadá le sienta mejor
Como la Mujer Maravilla, que con varias vueltas se transforma en heroína, Janine Beckie tiene el poder de dar varios giros al balón hasta transformar la maniobra en un gol para Canadá.
Hernán Bahos Ruiz
En sólo dos partidos ya lleva tres y en apenas 19 segundos marcó uno, que la ha bastado para meterse en la historia del fútbol olímpico femenino como la autora del gol más rápido.
Fue el 3 de agosto, en el debut de las Hojas de Maple en los Juegos de Río de Janeiro.
Las australianas nada pudieron hacer para detener a la chica Maravilla, que el 20 de agosto cumplirá 22 años, y quien desde entonces es conocida como 'Speedy' Beckie.
El partido apenas no fue redondo para la jugadora del Houston Dash de la Liga del Fútbol Nacional de la Mujer (NWSL) porque desperdició un penalti.
Quizá por ello hoy la nueva falta concedida hoy a su selección en el partido que Canadá ganó por 3-1 a Zimbabue lo ejecutó, y con precisión, la capitana Christine Sinclair.
Fue Sinclair quien hace cuatro años fue la máxima goleadora de los Juegos Olímpicos disputados en Londres y hoy, a sus 33 años, de momento le corresponde escoltar con dos tantos a la joven promesa que llegó hace poco al equipo canadiense.
Las rojas ganaron el partido del debut sin discusión por 2-0 y el de hoy, en la segunda jornada, con un doblete de Beckie.
Es decir, además de ser la más rápida anotara en la historia del fútbol olímpico femenino, Beckie es provisionalmente la máxima goleadora de Río 2016 con tres.
Para espanto de muchos, el récord se lo tomó como algo normal, como una anécdota.
"Un registro es un registro. Es emocionante. Hoy podemos celebrar, pero tenemos que volver a trabajar mañana", expresó la joven que tiene también la nacionalidad estadounidense, pues sus padres y tres hermanos nacieron en Highlands Ranch, Colorado.
Casi todo ha sido rápido en la vida de Beckie Maravilla.
Meses atrás se entrenaba con la selección sub'20 estatadounidense cuando recibió la 'propuesta indecente' de pasarse al bando canadiense.
"Prueba y si te gusta, te quedas con nosotros", le habría dicho el directivo desde el otro lado de la línea telefónica.
Ella probó y le gustó, según admitió recientemente, porque se sintió jugando en casa.
Y ahí va Janine en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
Escribiendo la historia con sus botas.
Y casi siempre luego de darle algunas vueltas al balón.
Primero lo puso a rodar y a los 19 seundos ya tenía un gol.
Hoy demoró un poco más, marcó el segundo a los siete minutos.
Y a los 35 sumó el tercero de su cuenta, el que la tiene al frente de la clasificación un grupo de mujeres que no tienen un pelo de malas futbolistas.