My Night Job: eliminando monstruos pixelados a tiempo parcial

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Un homenaje al "yo contra el barrio" y al cine de terror de serie B
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Un arcade de la vieja escuela que apuesta por la acción sin pausa y sin variedad
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Big Helmet Heroes: un adorable beat'em up de caballeros cabezones
En una época donde los videojuegos buscan cada vez más realismo y narrativas complejas, My Night Job, desarrollado por Webcore Games, nos recuerda aquellos tiempos en los que la jugabilidad lo era todo, cuando colocar nuestras tres iniciales en un ránking de mejores puntuaciones marcaba la diferencia en ser alguien o un simple ‘don nadie’ en el barrio.
Este título de acción lateral pixelado es un claro homenaje a los beat'em up clásicos y a aquellas maravillosas películas de terror de serie B, fusionando un ritmo frenético con mecánicas muy sencillas y una estética que destila nostalgia. Unos adorables sprites pixelados, un solo botón de ataque y decenas de monstruos en pantalla. Sin embargo, a pesar de su encanto y de una propuesta de primeras interesante, el juego cae en la trampa de la repetitividad y su falta de profundidad le impide brillar con luz propia.

Un trabajo nocturno de lo más peculiar
La premisa de My Night Job es tan absurda como divertida. Encarnamos a un aburrido heladero que, tras ver un anuncio en la televisión, decide aceptar un arriesgado trabajo nocturno un tanto peculiar a cambio de un montón de dinero: rescatar a 100 personas atrapadas en una mansión infestada de monstruos, vete tú a saber por qué. Sin armas, pero con la ayuda de cualquier objeto que podamos usar para golpear, desde televisores hasta motocicletas, nuestro anti-héroe deberá abrirse paso entre hordas de criaturas grotescas mientras escolta a los supervivientes hasta los puntos de evacuación donde varios helicópteros los esperan para sacarlos de allí.
El concepto es atractivo y lleno de humor, aunque la narrativa no va mucho más allá. La historia es solo una excusa para sumergirnos en la acción de inmediato, sin descanso y sin pensar demasiado en narrativas complejas. Una mansión, monstruos 'a cascoporro’ y 100 personajes a los que salvar. Esto sin duda encajará mejor con quienes disfrutan de la jugabilidad por encima de cualquier desarrollo argumental.

Acción desenfrenada con un toque de estrategia
A nivel de mecánicas, My Night Job es un "yo contra el barrio" en dos dimensiones donde nuestra principal tarea es eliminar monstruos y escoltar a los supervivientes hasta la ansiada salvación. La acción es simple pero efectiva: podemos atacar con un solo botón, con nuestros puños o con cualquiera de las 60 armas que podemos encontrar por la casa. Algunas de ellas tienen filo o son armas de fuego, las menos, porque todo lo demás son objetos cualesquiera con los que podemos hacer mucho daño: desde un oso de peluche hasta un perchero, pasando por una guitarra eléctrica o una bicicleta. Pero cuidado, que los objetos se desgastan y al poco de usarlos nos quedamos sin ellos. También podemos saltar y esquivar con una especie de dash hacia ambos lados.
No hay progresión, ni gestión de munición o recursos ni nada de nada. El verdadero desafío radica en la gestión de la propia mansión y de los supervivientes. Mientras vamos explorando las distintas habitaciones podemos rescatar a los civiles pasando junto a ellos. En ese momento se unirán a nuestra comitiva y nos seguirán a todas partes, algunos de ellos incluso nos ayudarán acabando con algunos monstruos si cuentan con armas. Podemos hacer que nos sigan hasta los 100 personajes pero no es buena idea, ya que la gestión de esta 'súper conga' que formarán tras nosotros no será fácil.

Lo mejor es ir a los puntos de recogida de los helicópteros cada poco tiempo para ir liberando rehenes, aunque esto es una decisión estratégica porque también estamos obligados a jugar con el tiempo y la disposición de las habitaciones, escaleras y demás puntos calientes de la mansión. Si dejamos que demasiados monstruos se acumulen en una habitación, esta acabará destruida, reduciendo nuestras opciones de exploración y rescate. Este elemento estratégico obliga a desplazarnos constantemente y evitar que el caos de la casa nos supere. Y es que la partida llega a su fin por tres razones: o hemos rescatado a los 100, o hemos muerto o la mansión ha sido destruida por los monstruos.
Cuando la pantalla de Game Over nos sorprende, podemos marcar nuestras iniciales en el ránking de puntuación, como en las viejas arcade. Eso sí lo hemos hecho medianamente bien. Y vuelta al a mansión para volver a intentarlo. Y su jugabilidad es realmente entretenida y desafiante pero, lamentablemente, el juego se vuelve repetitivo rápidamente. La falta de variedad en las misiones y la ausencia total de otros modos de juego (en serio, no hay ni un solo modo de juego más) hacen que la experiencia se agote antes de lo esperado.

Una estética retro bien lograda
Visualmente, My Night Job apuesta por un diseño en 2D con sprites bien detallados y llenos de referencias a películas de terror. Los escenarios están llenos de pequeños detalles y la paleta de colores ayuda a crear una atmósfera oscura y caótica, al a vez que cómica con ese estilo cartoon tan chulo. Sin embargo, la cantidad de personajes en pantalla a veces puede hacer que la acción se vuelva algo confusa, especialmente cuando tenemos a muchos supervivientes amontonándose en la sala de estar.
El apartado artístico de esta pequeña producción independiente cumple y tiene ese tono gamberro y punk de los desarrollos más desenfadados. Desde luego, nos ha sacado algunas sonrisas. Y el apartado sonoro cumple, sin más.

Conclusiones de My Night Job
My Night Job es un juego que puede atraer a los amantes de los arcade clásicos. Su ritmo rápido, su sencillez y su sentido del humor lo convierten en una experiencia entretenida a corto plazo. Sin embargo, la falta de profundidad en su jugabilidad y la escasez de contenido adicional lo convierten en un juego difícil de recomendar para sesiones prolongadas.
Si buscas un título para partidas rápidas y sin complicaciones, podría ser una buena opción, pero si esperas algo con mayor variedad y rejugabilidad, tal vez quieras buscar en otro lado.
Versión analizada: Nintendo Switch
Lo mejor
- Jugabilidad simple y efectiva
- Estética y ambientación retro, cómica y de terror
- Gran variedad de armas y objetos utilizables
Lo peor
- Se vuelve repetitivo rápidamente
- Falta de modos de juego o progresión
- La acción puede volverse caótica y confusa en momentos clave
60/100
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